
























Esta claro que el juego nos
sale mejor cuando jugamos por segunda vez, cuando ya lo hemos
practicado. En todo juego el componente "tiempo" es algo muy importante.
Y cuando se planteó este Taller al que llamamos "Juagando a hacer
libros" teníamos tiempo para jugar y poder probar en cada uno de los
juegos/ejercicios que planteamos. Un fin de semana en un lugar bien
bonito, la Sala ACUA de la Universidad de Castilla la Mancha en Cuenca.
Empezamos con juegos simples, descubriendo figuras en diferentes tipos
de retículas, modificando y customizando una silueta común para todos,
probando con los pliegues en el papel haciendo juegos visuales, creando
cada uno una parte, un personaje, un objeto, un lugar del mismo cuento,
en este caso "Caperucita roja", para crear una Geografía del cuento, un
escenario común en el que el trabajo de cada uno pudiera dialogar con el
de los demás, y poder jugar así moviendo cada uno de estos elementos. Y
por último hacer un librito plegado, en el que abrir ventanas y
siluetas entre sus páginas, creando personajes que pudieran pasar de
página en página. Y hubieramos seguido con otros juegos durante más
tiempo y los participantes no parecían cansados, pero de eso se trata el
juego, de abrir ventanas, y descubrir posibilidades cada vez que
pasamos página.
Muchas gracias a todos los que vinísteis a jugar con nosotros. Las
imágenes que documentan este post muestran que realmente jugásteis y por
eso salieron estas maravillas. Lo más bonito de todo esto, es que en el
juego existe el "azar" que siempre descubre a uno mismo puertas inesperadas. Let's play!
El bosque es un
terriorio común para cualquier apasionado de los cuentos. Nosotros
acudimos hipnotizados ante su llamada. Porque es al mismo tiempo un
lugar bucólico y acogedor con el día pero la noche lo convierte en
desconocido y tenebroso.
Representarlo
cada vez supone adentrarnos en él y observarlo con detalle desde
diferentes perspectivas. No deja de ser un lugar mágico y enigmático que
siempre nos revela misterios.
Esta
vez "el bosque" emerge en la boca de un escenario teatral, y es el
territorio donde discurre una increble historia que habla de la
existencia, de enfrentamientos, necesidades, de soledad,... Se trata de
una adaptación coreográfica dirigida por Michèle Dhallu y su Compañía de Danza Carré Blanc (Francia), de la obra teatral de Stéphane Jaubertie "Une Chenille dans le coeur"
(Una oruga en el corazón) Una historia con muchas similitudes en cuanto
a estructura, símbología y personajes con un cuento o leyenda
mitológica.
Por este motivo este bosque es dinámico, infinito, la
noche lo transforma y se mueve con ella al igual que la luz proyecta
una sombra y corre siempre junto a ella. El bosque lo forman unos
árboles cuyos troncos (estructuras modulares) son apilables e
intercambiables entre sí, cosa que hace que núnca sea el mismo.
La
corteza de estos árboles está marcada o surcada por unos caminos que
dibujan su superficie y que recuerdan el recorrido que hacen las plagas
por el interior de su tronco. Estos caminos agujereados dejan pasar y
jugar con la luz.
En nuestra memoria queda un comentario de Pedro
que al final de un día de trabajo en el caluroso mes de agosto,
contemplando los árboles que el mismo había cortado, dijo: "Son de
cartón, pero tienen el alma de un árbol".
Estas imágenes
documentan el proceso, desde la concepción, realización de pruebas y
maquetas hasta la producción definitiva de todas las piezas que
conforman la escenografía. Esperamos mostrar pronto imágenes de la
escenografía completa sobre el escenario, con los actores/bailarines y
con el trabajo importantísimo de iluminación.
Ha sido un reto
conseguir que los modulos que forman los árboles y resto de la
escenografía fueran desmontables y que se ajustaran además a las
dimensiones del transporte.
Han sido referencias o inspiraciones en el tanscurso del proyecto:
- Los dibujos de la Tribu Mursi de Etiopía.
- Ishu Patel, animador indio que trabajó en la National Film Board of Canada.
- Francis Picabia, La escenografía que creó para el ballet "Relâche" en 1924.
- Las tramas de puntos, propias de los procesos de impresión.
- Las Películas dadaístas de Man Ray.
- Yayoi Kusama, ¡Cómo no!
Y otras tantas que quedan en el inconsciente.
Os recomendamos otra entrada de nuestro blog donde mostramos como tuvimos que representar un bosque laberíntico.
Preparamos el próximo Taller que realizaremos en la Universidad de Cuenca (UCLM) los días 27 y 28 de septiembre. Y que constará de un recorrido por varios juegos que provocarán que surjan
libros (¡eso esperamos!). Cada juego tendrá unas instrucciones, lo que hará que los resultados sean totalmente diferentes.
La idea es que durante los 2 días que durá el Taller, hayamos hablado, visto y jugado mucho con los libros. Más información e inscripciones en este enlace














Hay una cuerda floja o más bien un cordón umbilical, que une el
libro con cada lector. Esto es lo que hace que cada lectura sea
única y exclusiva.
Pero es bueno poder compartir con otros lectores que ha significado
para nosotros esa lectura. Y este diálogo es el que teje y da
sentido a la lectura. Con los libros de imágenes esta experiencia es
aún más necesaria, leerlos primero a solas, como leemos textos, pero también contar e interpretar con los demás.
Sobre este punto de partida se tejieron cada uno de los caminos que
conformaron el mapa de les Jornades de Laboratoris de lectura en la Biblioteca Roca Umbert de Granollers. El camino del espíritu
crítico (a cargo de Vicente Ferrer, editor de Media Vaca), El camino
de la sensibilidad poética (Joan Rioné, autor teatral y editor),
El camino del humor,
el ingenio y la ironía (Arianna Squilloni, editora de A buen paso),
El camino de la educación visual (Marta Ardite, galería Ilustrarium) y
el camino de lo experimental y las ganas de descubrir (Juanjo Oller,
Milimbo).
Leer primero, partiendo de una simbología común a todos,
los cuentos y la tradición oral. Contar utilizando únicamente
imágenes, darles el valor de símbolo para que otros después las puedan
leer y entender nuestra historia.
Esta fue nuestra elección, una vez más. El camino de la síntesis, el que
rehúsa el decoro, porque no hay que despistar si queremos contar solo
con imágenes, hay que llegar al final del camino.
En nuestro taller mostramos aquellos libritos, pliegues y demás
experimentos que se quedan como parte del proceso pero que nos ayudan y nos
dan luz sobre qué caminos elegir.
Es muy interesante el trabajo que hacen desde la Biblioteca Roca Umbert,
diseñando, organizando y apostando por otros caminos con estas
Jornadas. Os animamos a que visitéis su web y consultéis los
vídeos que han grabado de anteriores ediciones. Muchas gracias a Gloria,
Anna y todo su equipo. Y por supuesto a todos los participantes de los Talleres. A Marta Roig por cedernos algunas de estas fotos tan bonitas de este post. En este enlace de Flickr hay más fotos.