
Empezó a conocerse y a comentarse por el vecindario que
mi amo había encontrado en el campo un animal extraño del
tamaño de un splacknuck aproximadamente, pero de formas
exactamente como las de un ser humano en todas sus partes,
a quien también imitaba en todas sus acciones; que parecia
hablar un idiomilla propio, había aprendido ya varias palabras,
andaba erguido sobre dos patas, era manso y apacible, acudia
cuando se le llamaba...Me sacaron enseguida y me colocaron
en una mesa, por donde anduve según se me ordenaba,
desenviné el sable, lo envainé de nuevo, hice una reverencia
al huésped... Los viajes de Gulliver. Jonathan Swift

Me eché sobre la hierba, que era muy corta y suave, y dormí
tan profundamente como no recuerdo haberlo hecho en mi vida,
durante más de nueve horas, según calculé, pues amanecía
cuando desperté. Fui a levantarme, pero no pude moverme:
tendido como estaba de espaldas, descubrí que tenía los brazos
y las piernas firmemente sujetos al suelo por ambos lados, y el pelo,
largo y espeso, atado de la misma manera. Además sentí unas
tenues ligaduras de lado a lado del cuerpo desde los sobacos
hasta los muslos. Lo único que podía hacer era mirar hacia arriba;
el sol comenzaba a calentar y la luz me hería la vista. Podía oír
un ruido confuso a mi alrededor, pero en la postura en que
estaba no podía ver otra cosa que el cielo. A poco sentí que
algo se movía sobre mi pierna izquierda y que, avanzando
blandamente sobre mi pecho, me llegaba hasta cerca de
la barbilla; dirigiendo los ojos hacia abajo cuanto pude,
observé que se trataba de un ser humano de menos de
quince centimetros...
Los viajes de Gulliver. Jonathan Swift

LOBO- ¡¡Niña, ¿dónde estás?!!
¡Niñaaaa!
Déjame que te lleve
al fondo de los caminos
a oír el susurro
de los carros y carneros.
¡Niñaaa! ¡Niña rojaaa!
Iremos a escuchar cómo crujen
las quijadas de los corderos
y veremos caer las plumas
de las gallinas en los establos.
Pisotearemos, roja niña,
los campos de amapolas.
Serás una ante mis garras.
Serán tuyos mis colmillos.
CAPERUCITA- (saliendo de su escondite)
A mí me gustan los corderos.
LOBO- Te descoyuntaré uno cada noche.
CAPERUCITA- Y las gallinas.
LOBO- Las desplumaremos juntos.
CAPERUCITA- (levantando muy despacio el hacha)
Y las amapolas…
Las amapolas me vuelven loca… ¡¡¡ZAS!!!
Jesús Ge

El próximo sábado 19 de diciembre a las 20'00 horas
presentamos los libros en la librería Slaughterhouse,
calle Dénia 22, Valencia. Os esperamos

La luna
es un clic en el aire,una sonrisa que se asomapor el ala de un sombrero.La luna
es un mordisco entre las ramas,
un queso que baila al son de la hoguera,
brazos de gitana,llanto de estaño y de plata.La luna de leche
me emborracha,
y moja las estrellas
en el fondo del mar.
La luna acuna
y mece a las algas,
se asoman las ranas.
Pero la luna…¡la luna ya no está!
Jesús Ge