El
verano es posiblemente el período de tiempo en el que más jugamos.
Dejamos de lado nuestros hábitos y obligaciones. Este paréntesis se abre
en nuestra vida para dar paso a aquellas actividades lúdicas que
despiertan el niño que tenemos hibernando durante el resto del año.
Acabamos
de pasar una semana con un grupo de amigos en la sierra de Gúdar
(Teruel), con los que planeamos pasar unos días en la naturaleza, paseando y explorando el lugar, observandosu vegetación y fauna, conociendo un poco de su historia, descubrimos apilamentos de piedras, que fueron campamentos y trincherasdel ejército republicano durante el período de la Guerra Civil Española. Nuestra
idea era intervenir de algún modo en aquel
espacio, en un bosque que hay en lo alto
del pico Peñarroya a 2.024
metros de altitud. Sin más herramientas que un cuchillo, una sierra y un poco de cuerda. Herramientas poco o nada habituales para un grupo formado por algunos arquitectos,
diseñadores, maestros, músicos, creadores de sonido/video y un grupo de
niños, que son un poco de todo.
El modo de observar y relacionarnos con el espacio supuso un período de adaptación, exploramos aquel bosque hasta hacerlo nuestro y descubrir nuestro lugar de acción. Pronto empezaron las primeras aproximaciones o ideas, jugando con los elementos que encontrábamos, ramas, piedras, hojas, latas de los milicianos que allí habitaron. El hacer pasaba a un plano más relevante que el pensar, el ejerciciofísico (pasear, recoger, apilar, trepar, cortar,...) la acción/reacción, la construcción, la integración y transformación con la naturaleza, el paso del tiempo... Sin una pretensión de hacer "Land Art", sino más bien, cambiar nuestro espacio y herramientas habituales, sacaral homo habilis, trabajar con las manos, hacer nuestras herramientas o mecanismos para sujetar y ensamblar ramas, hacer nudos o levantar troncos... en definitiva acercarnos a ese modo de hacer que tienen los niños.
Poco a poco fuimos dialogando con aquel espacio, y definiendo un itinerario en el que descubrimos escaleras suspendidas en los árboles que nos llevaban a lugares escondidos, uno de los cuales obligaba a detenernos y observar en la lejanía un grupo de árboles que danzaban al unísono mostrándonos una armoniosa forma que solo veíamos cuando conseguíamos alinearlos.Un camino de troncos nos conducía a una laberíntica trinchera en espiral y desde allí observábamos una gigantesca tela de araña hecha de ramas. Siguiendo el trazado de troncos suspendidos en la verticalidad de aquella arboreda llegabamos hasta un claro donde éramos observados por unos árboles que parecían saber muchas
historias de
los milicianos
que allí
habitaron. Desde allí un campo
cromático hecho de flores y musgo
nos definía
una nueva ruta que nos conduciría a la salida de aquel bosque.
Estás intervenciones quedaron como
parte del
bosque
esperando a
que nuevos
visitantes las descubran y que despierten
el mismo
interés que a
nosotros. Con
el fin de
dialogar y
respetar aquel
lugar.
Cuando nos propusieron diseñar este juego, sin otra premisa que "el tema fuera la alimentación" y sin otra limitación
que la de un presupuesto cerrado para su producción. Nos lo planteamos
como el itinerario de un juego de mesa, con unas reglas, unas pruebas y
un objetivo. Tengo que decir que la impruedencia para embarcarnos en
proyectos de este tipo, la hemos cultivado emprendiendo otros
proyectos de autoedición de objetos y juegos, en los que asumimos la
responsabilidad tanto a la hora de diseñar como a la hora de producir.
La mejor manera de hablar de este proyecto es intentar hacer una breve crónica de viaje.
Así empezó todo...
¿Cómo hacer un juego sobre la alimentación para niños que verdaderamente les interesase? Con esta pregunta en la mochila partimos de viaje... Al
principio hubo mucho diálogo entre nosotros, puntos de vista, documentación... e
hicímos nuestros esquemas y mapas, surgieron entonces diferentes caminos que
teníamos que emprender. Por una parte el camino de lo formal, del diseño
y por otra el de las "reglas del juego". Al final de cada
camino acordábamos un punto de encuentro, donde hablamos de nuestros
hallazgos y también de las opciones descartadas. Entonces decidíamos el
diseño del siguiente itinerario.
Primeras pistas en el camino. Acordamos
hacer un juego donde 4 exploradores saldrían a la búsqueda de diferentes
alimentos y esto les iba a obligar a moverse por un itinerario o
tablero. ¿Pero qué o quien marcaba este itinerario?. Al inicio del
juego se les iba a asignar una hoja de ruta a cada jugador con los
alimentos que deberían conseguir. El itinerario
sería un recorrido por diferentes zonas geográficas diferenciadas por
colores y que habría que montar antes de empezar el viaje. En
este punto contactamos con Carlos Azcoytia, escritor y director de la revista
digital historiacocina.com , un experto en la materia y el interlocutor
perfecto a la hora de contrastar la información que íbamos
encontrando sobre historias y relatos de los alimentos y su uso en la
cocina.
El ingrediente narrativo La hoja de ruta que
iba a marcar el camino de cada jugador iba a ser una receta de cocina
donde indicaba los ingredientes que la componían y la descripción de la
receta. De este modo para que existiesen muchas posibilidades de
juego, ibamos a crear un recetario, con muchas recetas. Pero no había
que olvidar que no estamos haciendo precisamente un juego divulgativo y
que se trataba de un juego para niños. Así que este iba a ser un
"recetario fantástico", en el que ibamos a introducir elementos en torno a
la alimetación própios de leyendas y fábulas populares, desde la harina
de Kolobok la torta rusa que cobró vida, pasando por el arroz que
sirvió para construir la muralla China, el maíz que ofreció el díos
Quetzalcoalt a los aztecas o la etimología de la palabra coco y su
relación con el sonido que hacen los monos.
Dinámica. Una
vez montando el tablero con las piezas asignadas para ello, entonces
empieza el viaje. Cada jugador iniciará la partida eligiendo una receta
de la colección de recetas que dispondrá el juego. Además a cada jugador
se le facilitará una cesta donde irá colocando los alimentos que va a
ir consiguiendo en el recorrido. De los jugadores que participen en la
partida uno de ellos gestionará El Mercado de Alimentos, a modo de
banca, y entregará al resto de los participantes los alimentos que vayan
consiguiendo a lo largo de su viaje. Cada jugador elegirá la ruta que
quiere tomar en función de los alimentos que necesite conseguir, el
desplazamiento por el tablero lo determinará la ruleta que haremos girar
y las pruebas que encontraremos en las casillas del tablero. Además de
las casillas de prueba que nos permiten conseguir alimentos, el tablero
contiene otras casillas como: casillas de trueque, donde se pueden
intercambiar alimentos, casillas de avanzar, que te permiten pasar de
una zona geográfica a otra rápidamente, casillas de bandidos, donde
pierdes todos los alimentos que habías conseguido y casillas de paso,
donde no te ocurre nada.
Hay diferentes tipos de pruebas y para
la resolución de las pruebas, en ocasiones necesitaremos coger y situar
sobre el tablero alguno de los objetos que encontraremos en la caja del
juego: las montañas de la muralla china, el totem Quetzalcoalt de la prueba del maíz,
las fichas con las que haremos la carrera de la torta de Kolobok, un
juego de destreza para la prueba del queso, etc... Aquí algunas de la recetas que escribimos para este "Ricettario Magico" hay un total de 18 recetas:
El
rissoto es un plato que se consume abundantemente en la zona norte de
Italia, este lo vamos a elaborar combinando las setas con el boniato,
ahora bien, has de saber que la combinación de estos ingredientes
provocará que cuando hayas ingerido un plato entero tus extremidades
inferiores y superiores sufrirán un extenso alargamiento!!! Si por el contrario eres de los que no se termina nunca el plato, se producirá el efecto inverso. Antídoto: volver a comer rissoto pero sin setas.
2. Sopa Suaasat
- Ballena - Cebolla - Tomate - Patata - Arroz - Sal - Aceite de Oliva
La
sopa de ballena es la preferida de los Jotun, gigantes de fuerza
sobrehumana, que habitan en el reino de los gigantes de hielo, llamado
Jotunheim. Si eres capaz de preparar esta suculenta sopa tu fuerza
aumentará de manera asombrosa, serás capaz de levantar montañas,
arrancar árboles, parar tsunamis,... su efecto es inmediato pero muy
breve. Puede ser muy útil para resolver situaciones de peligro extremo
que necesiten soluciones urgentes!!!
Para
preparar esta receta de frijoles mágicos, primero de todo habrá que
ponerlos en remojo,normalmente para cualquier legumbre es suficiente con
unas 12 horas, pero en el caso de estos frijoles necesitaran 24h,
aumentar el tiempo de remojo será clave para que actue su magia. Una vez
arremojo los coceremos y añadiremos el resto de ingredientes. ¿ Como
sabremos si nuestros frijoles son mágicos? Si en el momento en el que
nos los metemos en boca...... desaparecen!
El juego ha sido coordinado por el Festival UovoKids (Milán) con los que ya hemos trabajado en otras ocasiones, yfue uno de las actividades lúdicas programadas
dentro del propio festival que se celebró en Milán y en Bari. Una gran
parte de la producción se ha distribuido en las escuelas italianas.
Y
este largo viaje no lo hicímos solos, nos acompañó Julie Escoriza que
nos ayudó con las ilustraciones y el diseño de los juegos. Carlos
Azcoytia que nos contó muchas historias sobre los alimentos, Paolino
Nappi con la traducción a italiano de los textos, rimas, leyendas... y a nuestra imprenta que creyó y nos acompañó hasta el final.
Nada mejor que dar fe de este increíble hallazgo biológico mostrando las imágenes que lo documentan. Estas criaturas que ya cobraron vida con nuestro juego "Phylum Fastasticum", han mutado en nuevas supra especies de sobredimensionado tamaño. Desarrollado tentáculos, multiplicado sus extremidades, aflorando nuevos dientes, pinzas, antenas, y aguijones.
¿Habrá sido debido a su necesidad por adaptatarse al nuevo medio o estamos ante nuevas mutaciones genéticas?.
Seres inclasificables, jurásicos, ciclópeos, han dejado en shock a la comunidad científica y lo peor de todo, que andan sueltos entre nosotros. Solo los niños son capaces de hacerles frente. He aquí el resultado de este enfrentamiento. Ha sido durante la celebración de Libros Mutantes (Festival de Edición Independiente) en La Casa Enciendida, Madrid.